Enpunto

Enpunto

 
Nederlandse versie

¿Qué es lo que …?

Decía mi profesora de Latín que las lenguas evolucionan víctimas de la pereza del hablante. La ley del

mínimo esfuerzo lo llamaba. Pero el hablante de castellano ha descubierto una manera de

ser aplicado y no perezoso. En Google he encontrado hoy 360.000 páginas con la cadena “qué es lo que”.

360.000 por 4 palabras es igual a 1.440.000 ¡Casi un millón y medio!. Escribir “que es lo que”, así sin acento ni signo de interrogación cuesta 13 pulsaciones, para los más aplicados 15 pulsaciones por la mayúscula y el acento. Se puede concluir que el hablante de castellano (o debería decir escribiente) no es perezoso en absoluto. Cinco pulsaciones hubieran bastado para escribir una sola palabra bien corta: Qué

Al hablar es más fácil que se nos cuele la coletilla. Va rápido: ¿qué es lo que …? . Se dice en un suspiro. Sus parientes tampoco son infrecuentes: cuál es la que …, cuál es el que …, cuáles son los que …, cuáles son

las que …? Creo que esta manera de alargar el principio de una pregunta da tiempo a pensar el resto. Quizá por eso se ha extendido tanto. A mí me parece muy poco elegante y evito usarlo.

Tags: , , ,

8 Responses to “¿Qué es lo que …?”

  1. Maimónides Says:

    ¡Qué razón tenía tu profesora de latín! Como bien dices, la necesidad de pensar el resto de la frase mientras hablamos, hace que busquemos circunloquios o palabras de más que nos podíamos haber ahorrado, como ese “qué es lo que”, que tú apuntas, aunque yo oigo más este otro de “lo que es” añadido al artículo, por ejemplo “lo que es el salón tiene mucha luz….”, o, inclusive, esta otra versión que nos da todavía más tiempo para encontrar la palabra luz: “lo que es el tema del salón tiene mucha luz…”
    Curiosamente la cadena “lo que es el” o “lo que es la” tiene muy pocas entradas en Google, quizá porque en el lenguaje escrito tenemos más tiempo para pensar lo que queremos expresar.
    Lo que son saludos,
    Mai.

  2. elisa precisa Says:

    ¡Qué razón tiene Maimónides! Otro caso claro de “añadido innecesario” es el uso de “deber de” no como probabilidad (”debían de ser las seis de la mañana” o bien “debían de ser cientos de personas”)que es su correcta utilización (sólo por si hay algún despistado) sino para expresar obligación (”deberían de meterlos en la cárcel” o “deberías de podar el césped”) cuando lo correcto es “deberían meterlos en la cárcel” o “deberías podar el césped”. ¡A ver si lo aprenden de una vez por todas, que no es tan difícil!

  3. enpunto Says:

    ¡Ay, Elisa, qué bien te va ese nombre! Yo ya había dado por perdida esta causa del “deber de”. Recordaba en nebulosa una clase de Lengua del colegio en la que hablábamos de esta diferenciación, y me preguntaba si habría sido un sueño. Tú me has hecho volver a la realidad.

  4. aserrinaserran Says:

    Yo también había dado por perdida la causa del deber (de) más infinitivo. Porque además en Cataluña los catalanoparlantes que hablan castellano comenten el error inverso, utilizan la construcción deber + infinitivo, para indicar probabilidad (por influencia del catalán, claro). ¿Alguien se anima a crear un comité de protección de las expresiones de toda la vida?

  5. enpunto Says:

    Aserrinaserrán, por lo menos en Cataluña tienen su excusa. Yo no me meto en comités, a lo más que llego es a los buenos propósitos. La lengua sigue su curso, ya veremos dónde desemboca el “deber de”.

  6. Elena Says:

    El otro día escuché a mi hermano diciendo lo de “deber de” y se lo expliqué. Nadie se lo había dicho nunca.
    Volviendo a “qué es lo que” me suena que pueda ser un galicismo, quizás me equivoque pero el Qu´est que c´est es igual y se ha quedado como fórmula fija. ¿Alguien sabe algo del tema?

  7. enpunto Says:

    MEA CULPA. Me he sorprendido a mí misma escribiendo un par de emails usando “deber de” indebidamente. Creo que la diferencia de uso entre “deber de” “deber”se ha perdido. Hay que admitirlo. Se puede introducir una palabra en el uso, ¿pero qué hacer con esto?, ¿convocar en los estadios a las masas, incluyendo al hermano de Elena y a mí, para explicar la diferencia entre deber y probabilidad? ¿premiar con unas vacaciones en Cancún al maestro que consiga que sus alumnos hablen así?

  8. caroleta Says:

    En Andalucía mucha gente usa el “deber de” para indicar obligación y como el hermano de Elena, la mayoría no son conscientes de ello. La diferencia no se ha perdido, hay hablantes que hacen la distinción porque la tienen procesada en su memoria, y en muchos periódicos se utiliza de forma sistemática, además de aparecer en manuales de estilo de algunos medios de comunicación. En Iberia no la conocen. Y Carles Francino, el locutor de la Cadena Ser, tampoco.

Leave a Reply

Contact