Vigésimo primero
A veces el español parece un rey autoritario: reina ajeno a las necesidades de su pueblo. Les pondré un ejemplo. Cuenten conmigo, por favor: primero, segundo, tercero, cuarto, …, decimo primero (undécimo), decimo segundo (duodécimo),…, decimo noveno, …. Sí, venga, continúen, ¿qué más? Ah, claro, el título de este artículo se lo facilita: vigésimo, vigesimo primero. Muy bien, y así seguimos al trigésimo, cuadragésimo, etc. ¿Pero quién de los 400 millones de hablantes de español conoce los ordinales? ¿Quién los usa?
<ordinales>
Es injusto: quiero una lengua materna donde pueda decir quincuagésimo quinto sin miedo a ser pedante, o sin buscarlo antes aquí.


Marzo 23rd, 2010 at 14:34
Tienes razón, ya casi nadie emplea bien los ordinales, han pasado a ser partitivos: doceavo, veinteavo, etc., ¿Será porque cuanto más atrás está uno en la lista, menos valor tiene? o será más bien que los 400 somos comodones y decimos lo que nos resulta más sencillo…
Marzo 23rd, 2010 at 14:53
La ley del mínimo esfuerzo, claro.
Marzo 30th, 2010 at 16:36
A menudo me he enfrentado yo a este dilema en mis traducciones: ¿usar un término que probablemente no se vaya a entender, o - dejando mi perfeccionismo a un lado- usar un término incorrecto pero que será entendido por mi audiencia? Último recurso: 12º.
Marzo 30th, 2010 at 21:59
Sí, pero no deja de ser un truco, y sólo válido para el lenguaje escrito.