Enpunto

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Archive for the ‘Faltan palabras’ Category

Vigésimo primero

Martes, Marzo 2nd, 2010

A veces el español parece un rey autoritario: reina ajeno a las necesidades de su pueblo. Les pondré un ejemplo. Cuenten conmigo, por favor: primero, segundo, tercero, cuarto, …, decimo primero (undécimo), decimo segundo (duodécimo),…, decimo noveno, …. Sí, venga, continúen, ¿qué más? Ah, claro, el título de este artículo se lo facilita: vigésimo, vigesimo primero. Muy bien, y así seguimos al trigésimo, cuadragésimo, etc. ¿Pero quién de los 400 millones de hablantes de español conoce los ordinales? ¿Quién los usa?

<ordinales>

Es injusto: quiero una lengua materna donde pueda decir quincuagésimo quinto sin miedo a ser pedante, o sin buscarlo antes aquí.

¿Qué es la usabilidad?

Jueves, Octubre 16th, 2008

Para empezar estos articulillos sobre usabilidad he buscado definiciones de esta palabra. Esta me gusta: capacidad de un sistema o de una aplicación de ser usado fácilmente. La usabilidad mide la eficacia de una página web.  Puro sentido común: si quieres captar mi atención y que te compre algo, no me lo pongas más difícil que tu competidor.

¿De verdad necesitamos una nueva palabra para este concepto? ¿No es utilidad suficiente?, pienso mientras intento abrir un Riojita para acompañar las lentejas del almuerzo. El  sacacorchos romo y viejo me encuentra la respuesta. Puedo descorchar la botella, y acabaré brindando si hace falta. Este trasto sigue siendo útil. Pero si el éxito de mi empresa dependiera de la facilidad con la que abro las botellas, ya estaría en bancarrota. Tiene utilidad pero una usabilidad muy baja.

¿Qué es un friki?

Lunes, Septiembre 8th, 2008

FRIKI (del inglés freak, raro) Dícese del individuo cuyas extrañas aficiones no suelen ser aceptadas por la mayoría. Con tendencia a aislarse de la sociedad, los frikis manejan al dedillo las subculturas del cómic, la ciencia ficción y la fantasía.

friki

Actualmente el vocablo se ha extendido tanto que se han perdido sus raíces inicialmente despectivas para convertirse en el adjetivo de moda con el que todo el mundo querría ser calificado.

friki

friki

friki


friki

friki

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Marsupio

Martes, Julio 8th, 2008

Hace tiempo hablé de la palabra bicicarro y un mes más tarde apareció en la revista Elle. No sé si decir que no creo en las casualidades. Mentiría, sí creo, pero esto no fue casualidad; tampoco fue influencia de En punto. Bicicarro es una buena palabra para algo que existe y no tiene nombre y llegará a extenderse.

neologismo, en punto, en punto, en punto

Hoy quiero proponer una acepción nueva para la palabra marsupio. Cuando mis hijos eran bebés los llevábamos cargados de un paño largo cruzado en el pecho y anudado a la espalda. El niño cuelga en el paño cual feto en utero, es feliz, duerme y no llora. El que carga tiene las manos libres y el pecho henchido de ternura. Aquí en Holanda está muy extendido el uso de este paño y con los años se ha ido perfeccionando para evitar dolores de espalda. En holandés es fácil inventar palabras, (¡benditos compuestos!) y lo llaman draagdoek, paño de carga.

neologismo, en punto, en punto, en punto

La palabra marsupio me la propuso mi padre y creo que es muy acertada. Igual que una cangura madre, la mujer con marsupio puede fácilmente dar el pecho al niño mientras trabaja, cuida a otros niños o viaja en un autobús abarrotado de gente como vi hace poco en Barcelona. En España se ve más la llamada mochila portabebés, artilugio muy práctico con el mismo fin. A mí lo de portabebés (¡benditos compuestos!) me suena un poco cursi, pero parece normal que del nombre mochila portabebés salga el paño portabebés o pañuelo portabebés. Yo por si alguien me quiere seguir sugiero marsupio y recomiendo su uso, el de la palabra y el del objeto que denomina.

Cuarentañeras

Lunes, Abril 21st, 2008

Me ha hecho ilusión ver que Cristina Divina me dejaba un comentario en mi blog. Tenía pendiente hablar de su propuesta de añadir la palabra cuarentañera al diccionario. Las palabras primero tienen que existir, luego se incluyen en los diccionarios. Por eso haces bien, querida Cristina, en usarla en tus artículos. Necesitas una palabra para nombrar a la mujer de la que escribes, vital, trabajadora, y madura. A mí la palabra me encanta porque esa eñe la hace sonar alegre, como unas castañuelas. No sé si la Real Academia tomará en serio vuestra campaña pero así conseguiréis que se use la palabra más.

Creo que en este asunto cuenta mucho la perspectiva. A una mujer que se siente joven, no le gusta que la llamen cuarentona. Otros hablan de cuarentonas porque nos miran desde la arrogancia de los veinte años, o con la envidia de los cincuenta. Como la arrogancia y la envidia existirán siempre, también tendremos que dejar cuarentona en el diccionario. Yo particularmente no me ofendo, a mis cuarenta y cuatro años no me siento en absoluto cuarentona. Si quieres llamarme cuarentañera, mejor que mejor, y un día al abrir el diccionario de la Real Academia encontraremos esta nueva palabra. Es posible que pase desapercibida, porque para entonces ya estaremos luchando por introducir cincuentañera.

Jet lag

Miércoles, Abril 9th, 2008

Vuelvo a mi rutina de trabajo intentando superar un desfase horario. Jet lag, le dicen. Me pregunto por qué se ha impuesto este término en inglés y cuál es su mejor traducción. Desfase horario de vuelo, síndrome del cambio de franjas horarias, desfase aéreo. Volvemos a las largas traducciones. Se confirma mi teoría de que los términos cortos siempre ganan. Uno de sus síntomas es la falta de decisión. De ahí mi duda: ¿jetlag, jet-lag, jet lag? Voy a dormir, a lo mejor se me aclara durante el sueño.

Faltan palabras

Miércoles, Marzo 26th, 2008

Empecé este blog hablando de “sobras” y “faltas”. Hoy hablaré de faltas. No me refiero a los errores, sino a la falta de palabras. A veces no es que falten palabras, es que sobra pereza. Aquí en Amsterdam, ciudad donde vivo, adoptamos muchas palabras holandesas en nuestro español. Si nuestros hijos toman mantequilla de cacahuete es más fácil decir pindakaas. Ahorras seis sílabas cada vez. Si fuera chorizo se podría llamar traición al español, pero esa crema marrón claro, nos guste o no, es muy ajena a nuestra cultura. Si aprendimos algo aquí que no conocíamos en nuestro país, será difícil que lleguemos a usar su nombre español. Por ejemplo yo le echo mastuerzo a la ensalada y hago mermelada de escaramujo. Pero para hacerlo tuve que buscarlo en el diccionario. Ramón, un amigo de la Escuela Hispana de Amsterdam ha inventado la palabra bicicarro (atención, 4 sílabas) para lo que aquí llaman bakfiets (2 sílabas). Este artilugio de 3 ruedas que veis en la foto yo lo había intentado bautizar con anterioridad como bicicleta de reparto, pero las ocho sílabas de estas tres palabras estaban llamadas a fracasar. Sin embargo con un poco de uso, podremos introducir bicicarro. Gracias, Ramón.

Sin sobra ni falta

Martes, Marzo 25th, 2008

La definición de la Real Academia de la locución adverbial “en punto” dice así: “sin sobra ni falta”

Usamos “en punto” al decir la hora, cuando a la hora no le falta ni le sobra un sólo minuto de sus sesenta. También en la cocina hay puntos. Un plato conseguido está en su punto.

Yo quiero usar esta expresión para medir el lenguaje. Pero, ¿cómo medir la perfección de una buena frase cuando no hay minutos que contar ni carne que probar? Sólo hay que aplicar la definición: a una frase “en punto” no le falta ni sobra nada. Difícil tarea.

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