¿Le molesta que fume?
Lunes, Septiembre 8th, 2008Pragmática
Suelen decir los diccionarios que «sí» expresa afirmación, y «no» se usa para negar. Y se puede reprochar a los diccionarios que el uso puede ser exactamente el contrario:
-¿Me prestas mil euros?
-Sí, ¡y un jamón!
Pragmática
-Tú no entiendes de esto.
-¡No, que va!
No sería justo omitir que también los diccionarios definen «ironía». Pero se puede reprochar a los diccionarios que el uso contrario también puede no ser irónico:
-¿Te importa que fume?
-Sí.
O bien:
-No.
¿Interpretamos el «sí» como «sí, fuma» o como «sí, me importa»? ¿Interpretamos el «no» como «no fumes» o como «no me importa»? Parece que la respuesta seca y cortante implica en cualquier caso una negativa a la posibilidad de fumar.
Pero incluso una autorización explícita puede no ser muy convincente, con independencia del adverbio que la construya:
-Sí, fuma.
O bien:
-No, fuma.
Está claro que ambas implican autorización: el «sí» quiere decir que sí puedes fumar; y el «no», que no me importa; pero el sentido afirmativo se deduce del verbo, «fuma», con independencia de que el adverbio sea «sí» o «no». Sin embargo, las dos respuestas implican escaso entusiasmo, y el fumador prudente hará bien en abstenerse de fumar y mascullar alguna excusa:
-Bueno, no me apetece mucho…
¿Qué hay que hacer para conceder una autorización sin reservas? Pues simplemente, repetir el adverbio. ¿Qué adverbio? Pues da igual; y ahí es donde fallan los diccionarios:
-Si, sí, fuma.
-No, no, fuma.
Y el sagaz fumador sacará su paquete y sus cerillas…, porque habrá interpretado una u otra respuesta como favorable a sus deseos, es decir, como desfavorable para sus pulmones.
Pragmática, pura pragmática…
Pragmática, pura pragmática…
Pragmática


