Faltan palabras
Miércoles, Marzo 26th, 2008Empecé este blog hablando de “sobras” y “faltas”. Hoy hablaré de faltas. No me refiero a los errores, sino a la falta de palabras. A veces no es que falten palabras, es que sobra pereza. Aquí en Amsterdam, ciudad donde vivo, adoptamos muchas palabras holandesas en nuestro español. Si nuestros hijos toman mantequilla de cacahuete es más fácil decir pindakaas. Ahorras seis sílabas cada vez. Si fuera chorizo se podría llamar traición al español, pero esa crema marrón claro, nos guste o no, es muy ajena a nuestra cultura. Si aprendimos algo aquí que no conocíamos en nuestro país, será difícil que lleguemos a usar su nombre español. Por ejemplo yo le echo mastuerzo a la ensalada y hago mermelada de escaramujo. Pero para hacerlo tuve que buscarlo en el diccionario. Ramón, un amigo de la Escuela Hispana de Amsterdam ha inventado la palabra bicicarro (atención, 4 sílabas) para lo que aquí llaman bakfiets (2 sílabas). Este artilugio de 3 ruedas que veis en la foto yo lo había intentado bautizar con anterioridad como bicicleta de reparto, pero las ocho sílabas de estas tres palabras estaban llamadas a fracasar. Sin embargo con un poco de uso, podremos introducir bicicarro. Gracias, Ramón.


